Sombras y luces, consejos para la distribución del jardín
Un jardín es un espacio más difícil de dominar que el interior de una casa. Colocar unas cuantas lámparas orientadas con acierto hacia una pared o un mueble es algo sencillo en un salón, pero la naturaleza del jardín es ser caótica, sometida a elementos exteriores como la lluvia, el sol y el viento. Se trata además de un lugar donde la vida se expresa: los niños juegan, los adultos pasean y los pequeños seres como los insectos son a veces más vivaces de lo que uno desearía.
Un proyecto de decoración exterior que saque partido a los juegos de luces y sombras es, por tanto, particularmente ambicioso en un jardín, incluso más que en un patio o una terraza. He aquí algunos consejos que le permitirán poner en marcha un plan realista para crear un lugar de vida satisfactorio. Se pondrá el acento tanto en el confort como en el ambiente y la estética.
Comprender bien las necesidades de su jardín
Antes de comenzar a elaborar un plan, hay que analizar los parámetros del terreno. ¿Cuál es la exposición solar del jardín? Hay que identificar las zonas soleadas y las zonas sombreadas para conocer bien la base sobre la cual se puede proyectar la futura iluminación.
La disposición de los arbustos y de los diferentes elementos vegetales del jardín influye necesariamente en la sombra, y quizá sea necesario desplazar algunos para obtener un resultado exitoso. Las plantas no tienen todas las mismas necesidades: algunas se desarrollan al sol mientras que otras prefieren la sombra. ¡Cuidado con no prever una distribución que perjudique a los habitantes vegetales del jardín, creando sombras inoportunas o dejando que el sol lance sus rayos sobre plantas frágiles!
Sombrillas, pérgolas, luminarias y lámparas LED: las herramientas de su ambiente
Para las partes del jardín que se desea mantener a la sombra en todo momento, existen varias opciones posibles.
Si el plan de diseño se inscribe en un proyecto a muy largo plazo, se puede decidir plantar árboles y arbustos en los lugares apropiados para crear una sombra natural y refrescante. Se elegirán entonces especies de crecimiento rápido para obtener resultados convincentes en pocos años.
Las pérgolas y cenadores son estructuras grandes cuya instalación requiere espacio y permiten crear un lugar de confort con una sombra importante. Una sombrilla es más fácil de desplazar y ajustar, ocupa menos espacio pero cubre una superficie menor.

Pérgolas y sombrillas se declinan en varias versiones que se encuentran en la gama de Belveo. Una pérgola puede estar adosada a la casa o ser autoportante, mientras que una sombrilla puede ser recta, lateral o inclinable en función del terreno a sombrear. El color de la lona depende también del estilo que se desee conferir al lugar.

Un emplazamiento estratégico de la sombrilla o la pérgola puede crear zonas de sombra flexibles y estéticas. Se pueden añadir después plantas trepadoras para una sombra natural.
Si la configuración lo permite, tensar un toldo de sombra entre dos árboles o engancharlo al tejado de la casa constituye una instalación sencilla y moderna, cuya forma y color pueden seleccionarse fácilmente.
Crear sombra no solo se hace gestionando la luz del sol: como ocurre con una habitación interior, la iluminación artificial tiene su papel, sobre todo cuando cae el día. Se pueden disponer lámparas solares, económicas y ecológicas, en diferentes lugares estratégicos, en el suelo o colgadas de los árboles.
Si ya existe un camino, se puede balizar instalando materiales que reflejen la luz. De manera aún más sutil, se puede prever la integración de plantas y elementos decorativos para guiar la luz.
Las guirnaldas luminosas son también una idea estética y acogedora para iluminar el jardín por la noche, creando un ambiente festivo y cálido. Se pueden colocar alrededor de los árboles, pérgolas y sombrillas.
Para una iluminación eficaz, se privilegian los proyectores y focos, que aportan una luz franca y realzan los elementos arquitectónicos y las plantas.
Por lo general, hay que intentar crear contrastes y juegos de luces para esculpir una atmósfera mágica. Todas las ideas son buenas para probar, aunque se acaben abandonando algunas.
Crear un equilibrio estético, una cuestión de diseño y gusto
Las flores y plantas que aman el sol deben colocarse en las zonas más luminosas. Hay que pensar que las plantas de follaje claro reflejan la luz, del mismo modo que los espejos, las piedras blancas o las fuentes, que son elementos estéticos a integrar en el paisaje.
Para obtener un jardín armonioso y acogedor, hay que equilibrar lo mejor posible las zonas de sombra y luz. El uso de sombrillas y otros elementos para modular el ambiente hará que el lugar sea ideal para organizar una garden party o acoger actividades de ocio estivales: la disposición de un rincón de lectura, de una mesa prevista para las comidas o de un terreno de juegos se planificará en función de la sombra y la luz.
La integración de muebles adaptados y cómodos bajo las sombrillas permite cierta flexibilidad, si se eligen para responder a varios usos. Las sombrillas mismas permiten ajustar las zonas de sombra según las necesidades.
La sombra y la luz deben estar equilibradas para que el espacio exterior sea agradable y funcional en todas las estaciones y circunstancias. Uno de los consejos más importantes: hay que experimentar constantemente con diferentes elementos para encontrar la mejor configuración.