Las sombrillas de Belveo, al igual que sus diversos accesorios, son robustas y están tratadas contra la corrosión y el moho. Sin embargo, un mantenimiento regular sigue siendo necesario, como para cualquier producto de calidad destinado a un uso en exteriores.

Guardar la sombrilla en una funda también es recomendable durante los periodos en los que no se utiliza. Sin embargo, puede ocurrir que la sombrilla se manche y surja la duda sobre cómo limpiarla: esta guía le ofrece algunos consejos y trucos para limpiar su sombrilla con tranquilidad, sin dañarla ni hacer que pierda sus colores.

Conocer bien su sombrilla y los materiales que la componen

Las sombrillas están constituidas por varias partes claramente separadas, que además pueden reemplazarse de forma independiente. Las piezas de repuesto y los accesorios son compatibles entre productos Belveo, lo que permite que nuestras sombrillas sean fáciles de reparar. No obstante, recomendamos asegurarse de la compatibilidad de cada producto antes de realizar una compra: algunos accesorios están diseñados, por ejemplo, para una sombrilla recta y no para una sombrilla excéntrica, o viceversa.

La sombrilla está compuesta por una base lastrada mediante un pie, una estructura de metal o madera que incluye el mástil, y una lona que a su vez está fijada a una estructura de varillas. Debe conocer los distintos materiales de su sombrilla antes de emprender su limpieza: madera o acero, aluminio, lona acrílica o de poliéster…

Una vez identificados los diferentes elementos, estará listo para preparar la sombrilla y los productos necesarios para su mantenimiento.

Preparar la sombrilla antes de comenzar la limpieza

Antes de proceder a la limpieza propiamente dicha, debe realizar una inspección minuciosa de la sombrilla. Quizás haya detectado una mancha en la lona, pero es la ocasión ideal para eliminar toda la suciedad metódicamente: las marcas de moho y la acumulación de suciedad en los rincones pueden tratarse durante esta operación de renovación.

Instálese en un taller o en el jardín, según el clima y el espacio disponible, y proceda al desmontaje de la sombrilla. Debe retirar la lona, las manijas, la base y colocar todo en una superficie plana para inspeccionar y limpiar eficazmente la sombrilla. Asegúrese luego de tener todo el material necesario para la limpieza de los distintos elementos. Por lo general, los productos suaves son preferibles para eliminar la suciedad, a fin de no dañar las piezas de la sombrilla.

Limpiar la lona de la sombrilla: preservar el color de la tela y su resistencia

La lona de la sombrilla es la parte más frágil. Recomendamos realizar un cepillado suave utilizando un cepillo de cerdas blandas o un paño limpio y húmedo. Usar jabón puede ser suficiente para algunas manchas, pero el agua jabonosa no siempre elimina todas ellas. En tal caso, el uso de un spray puede resultar necesario. Si es así, es mejor asegurarse de poseer un producto limpiador que sea adecuado para el tejido de la lona y que no corra el riesgo de deteriorarlo.

Las lonas de sombrilla deben mantener su grosor e integridad para garantizar una sombra eficaz y una buena filtración de los rayos del sol.

El uso de un spray de origen vegetal es una buena solución, que generalmente garantizará el respeto por el color, la resistencia y la calidad de la lona. Por el contrario, se desaconseja encarecidamente utilizar un detergente que contenga amoníaco o lejía.

Meter la lona en la lavadora no es una solución recomendable, ya que incluso con un programa delicado, la máquina corre el riesgo de causar daños al tejido.

Entre los trucos poco conocidos, el bicarbonato de sodio y el vinagre blanco pueden producir resultados sorprendentes, sin ser nocivos para la lona de su sombrilla.

Limpiar la estructura y los accesorios de la sombrilla

Para limpiar la estructura de la sombrilla, ya sea de metal o de madera, es preferible utilizar un paño húmedo en lugar de una esponja. De este modo, retirará la suciedad y el polvo de la superficie sin riesgo de rayar o dañar el mástil o la base.

Para garantizar la limpieza y el buen estado de la estructura, es posible aplicar productos de protección especialmente diseñados para el mantenimiento de sombrillas.

Después de la limpieza: secado y almacenamiento de la sombrilla

Una vez finalizada la limpieza de la sombrilla, debe asegurarse de que todas sus partes estén secas antes de volver a montarla y guardarla. Una sombrilla montada demasiado rápido se expone a la formación de óxido y de nuevo moho.

La sombrilla seca, montada y plegada debe guardarse y conservarse en un lugar seco y fresco para una protección óptima.

Un mantenimiento regular de la sombrilla permite preservar su estado

La limpieza de la sombrilla debe realizarse idealmente de forma regular, aunque no se hayan detectado manchas evidentes. Inspeccionar las distintas partes en busca de manchas o moho permite evitar su proliferación y el deterioro del producto.

Un almacenamiento bajo una funda de protección complementa el mantenimiento para conservar su sombrilla en el mejor estado posible.

29 mayo 2024 — Briana Ntolla